
Con una duración cercana a los cuatro minutos, el tema equilibra energía, groove y psicodelia, funcionando como una introducción perfecta al universo sonoro del disco. El resultado es una pieza intensa y pegadiza que reafirma el estilo de Goatfather: riffs monolíticos, actitud rockera y una atmósfera cargada de humo, desierto y distorsión.
El tercer disco de la banda ofrece guitarras potentes, riffs pegadizos y voces potentes, y presenta a la nueva bajista Violeine (ex-WITCHGROVE).
El tercer disco de la banda ofrece guitarras potentes, riffs pegadizos y voces potentes, y presenta a la nueva bajista Violeine (ex-WITCHGROVE).
Facebook
Comentarios
Publicar un comentario